1 de noviembre, buen día para atar cabos


La verdad es que hoy, día de todos los Santos, viene como anillo al dedo dejar algo por escrito de lo que pienso sobre la muerte ya que además algunos me lo habréis oído decir más de una vez. Hace mucho que pienso así.

La muerte es algo de lo que muchísima gente no quiere ni oír hablar… es más, quizá este post se convierta en el menos leído del blog (cosa que ya sabéis que me da igual porque aquí va a quedar para siempre). Yo no sé si esa gente cree que evitando el tema se librarán de ella o simplemente si es que lo evitan porque les da pánico ponerse en esa situación mental (más que nada porque no saben dónde acabarán ni que vendrá después). A mi, sinceramente, es un tema más como otro cualquiera, a día de hoy creo que voy con los deberes hechos y que antes o casi seguro después del purgatorio… acabaré entrando en el Cielo.

Creo que  sólo hay dos secretos para que la muerte nos la repanpinfle. Uno: saber que nos va a llegar queramos, lo asumamos o no. Dos: sabiendo que si nos llega y estamos preparados… al fin y al cabo este peregrinar por la tierra habrá merecido la pena. Eso sí, principal problema: que no sabemos ni cuando, ni dónde, ni de que manera. Solución: estar preparado las 24 horas del día y los 365 días del año.

¿Preparado? Hoy lo decía el cura en la homilía: cuando nos muramos no se nos va a juzgar sólo de haber ido a Misa, de habernos confesado, de haber rezado más o menos… él ha dicho que eso será una parte, pero otra también muy importante será en la que se nos pregunte si hemos dedicado la vida a intentar hacer felices a los demás, queriéndolos, perdonándolos, ayudándolos, acompañándolos en los momentos difíciles, mostrándoles el camino correcto, siendo amables con ellos… (caridad y bienaventuranzas en resumen) o si hemos ido a nuestra puñetera bola dejando más penas que glorias a los que nos rodean. Lo de morir en gracia de Dios (sin tener pecados mortales) no sólo está muy bien sino que es indispensable para poder llegar a la segunda parte y no irnos directos “pa’ bajo”… pero vamos, que de nada sirve ser muy “beata” si descuidamos todo lo demás (y ojo que también nos pedirán cuentas de lo que hemos dejado de hacer). Ahm, por cierto, que el ‘Jefe’ tampoco creo que sea un cazador que está deseando que metamos la pata para “cazarnos”… si cada día nos esforzamos por vivir cristianamente como pensamos (y no para según que cosas pensar como vivimos e ir picoteando de lo que nos interesa según que caso…) yo no creo que eso deba preocuparnos lo más mínimo.

No obstante el post lo quería enfocar más sobre mi propia muerte (de ahí lo de atar cabos) y vaya introducción he metido… voy al tema.

En primer lugar el día que me muera no quiero más lágrimas de las necesarias. Yo sé que es de humanos llorar y sentir pena por la falta de alguien querido, y sino que me lo digan cuando falleció mi abuela hace un año que no pude evitar salir a las escaleras del hospital a desahogarme allí mismo, o al día siguiente ponerme delante del Sagrario y echar otro rato… y mira que si de algo no hay duda es de que mi abuela entró en el Cielo ese mismo día y por la puerta grande… El día que falte: a estar contentos, a animar a mis familiares y a mis amigos que serán los que peor lo lleven… y si hay que llorar, lo justito y a escondidas (para no apenar al resto). Bueno, en verdad os dejo llorar si por algo en los últimos años de mi vida me he convertido en un “dejao”, en un “notas”, en un sinvergüenza… sobre todo por lástima de mi y del resto de eternidad que voy a pasar entre ascuas. En otros casos… NO (y que sepáis que me voy a encargar de que esto no pase para no daos el mal rato). A ver, que queréis, ¿qué desde donde esté os vea tristes y hundidos? A mis amigos, a mis familiares, a mis colegas “hechos polvo” por mi culpa… que no eh?

En segundo lugar, que donen mis órganos (suponiendo que sirva alguno, que ya lo dudo jajaj). Así por lo menos acabaremos haciendo la última buena obra y felices a unos poquitos.

Lo tercero es que paso de que me incineren porque cuando falleció mi abuelo así lo hicimos por voluntad suya y fue un trance fatídico. A mi que me metan en el agujero que así por lo menos los gusanillos tendrán para darse un festín. Además, soy tío de tradiciones… y quien rompe con la tradición se equivoca jejejej.

Cuarto: todo el mundo a rezar como campeones y a confesarse los que lleven tiempo sin hacerlo para ofrecer Misas y comulgar todos los días que se pueda, empezando por el funeral (por cierto, que alguien se encargue de que en el funeral haya algún cura confesando y en mis últimos instantes también que haya un cura cerca vaya a ser que el diablo meta el rabo y los cuernos por medio…). Cuando entre al Cielo ya os devolveré con creces el favor. Y el cura que predique en el funeral…pues que sea algún viejo amigo como Donfer, Berlanga o Navarrete.

Quinto: ni visitas al cementerio más allá de lo preciso (al principio digo yo que por la morriña), ni flores el 1 de noviembre, ni rollos de esa clase. Es más, los 1 de noviembre, con eso que os ahorráis en flores, hacéis una buena comilona y habláis de mi un rato. Por cierto, si seguís jugando al fútbol espero que me dediquéis algún gol de vez en cuando 😉

Sexto: lo poco que pueda tener que se encarguen mis padres o llegado el caso mi mujer de repartirlo. Si algún día tengo mucho ya dejaré yo el testamento hecho :p

Séptimo: sé que no lo haréis… pero por mi después del entierro os vais a tomar unas cañas y si la cosa se empista acabáis de copas (que no de borrachera)… pero al día siguiente a Misa eh!

Octavo: cuando ya creáis que estoy en el Cielo a pedirme cosas como campeones… que no quiero aburrirme allí ni que perdamos el contacto. Ya sabéis que yo de “chanchullos” entiendo un rato y si es bueno para vosotros ya me las ingeniaré para conseguirlo.

Bueno lo dejo aquí que no quiero ponerme pesao ni cansino y creo que queda muy claro lo que hay que hacer (además, el 8 es mi número favorito así que buen número para acabar). Yo sé que lo que digo en este post muchos no lo vais a entender ni a compartir… pero ea, para eso es mi blog y para eso estas son mis últimas voluntades.  Y además, ya que todo está claro (por aceptar que la muerte es algo que nos espera a todos no quiere decir que nos vayamos a morir antes ni que tenga ninguna gana de morirme) ya sólo nos queda vivir y aprovechar cada día como si fuera el último, ¿no os parece?

Os dejo esta canción cuya letra es genial. ¡Salud surmanos!

P.d. No suelo herir a la gente (por supuesto voluntariamente jamás) y si meto la pata me gusta pedir perdón lo antes posible… Pero como esto nunca se sabe, si el día que me llamen dejo alguna herida abierta desde aquí pido perdón como de todo corazón perdono a aquellos que se hubieran declarado mis enemigos sin que yo los tuviera como tales (FF).

Posts relacionados: 60 años que murió Manolete, unas horas que lo hizo Puerta, la sin razón del miedo.

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11 Comentarios

  1. Sólo te puedo decir… ¡chapó! Un gran post, con verdades como puños, y que emociona al leerlo y releerlo. La vida es un regalo, y la muerte no es un castigo sino un paso hacia la VIDA, con mayúsculas, la que nos espera si somos buenos aquí.

    Por cierto, el día que yo muera me gustaría que todo fuese tal y como dices. Mi abuela, muchos años antes de morir, decía que el dinero de flores para el cementerio que lo gastáramos en Misas para ella y su marido, mi querido y admirado abuelo. Y, aunque sabemos que ambos están ya en el Cielo desde hace muuuuchos años, no siguen faltando esas Misas. Ya las aplicarán ellos para quien lo necesite más 😉

    Un saludo. Por cierto, a ver si nos vemos de nuevo en la pista de pádel pero para luego tomar unas cañas jeje.

  2. Bien Jesús bien! Me ha encantao. Siempre me ha dado miedo escribir este tipo de post porque parece una jodida despedida… pero me ha recordado mucho a una canción de Nach que explica, basicamente, lo que tú… ponlo aquí el link y la frase que más me gusta que es la del final:

    “si alcanzo el cielo quiero que hagais una gran fiesta,
    y que celebreis mi viaje recordando gestas,
    y anecdotas pasadas grandes momentos,historias y épocas,
    que para siempre quedarán marcadas,
    recordad que esto no es una despedida,
    aun me quedan muchos años,
    muchos logros,muchas rimas,mucha vida,
    hoy tan solo sueño e imagino el cielo,
    mis pies siguen en la tierra y de momento aqui me quedo.”

    y aquí el vídeo, http://www.youtube.com/watch?v=Hwvrj3Qj2Xo

    Incluso recuerdo el anuncio de Aquarius Libre, que dice algo así como: “al nacer todos reian mientras tu llorabas, ahroa intenta que al morir todos lloren y tu sonrías…” dando a entender que, como dices, has dejado más glorias que penas a mucha gente 😉

    MUY BUEN POST!!

    1. Es verdad que suena a despedida (o a testamento juju), de hecho si tuviera que pedir un sólo deseo en esta vida sería el de poderme despedir de la gente a la que quiero antes de irme, poder echar unas últimas risas con cada uno d vosotros, decíos adiós…

      Sabes que justo a la mañana siguiente de colgar el post iba de Linares a Jaén y por poco y se acaba todo? Había mucha niebla, un coche se puso a adelantar, no me vio y falto nada, pero nada es nada, para que me llevara por delante, choque frontal y quién sabe… No es lo normal desaparecer de un día para otro…pero si que es una posibilidad más.

      Buen video, o mejor dicho buena letra de Nach, gracias por tu aportación y como siempre, por tu comentario! Me alegra mucho y me anima a seguir escribiendo el que aunque siempre seáis los mismos… SIEMPRE estéis ahí apoyando la jugada! 😉 😉 😉

      1. La verdad es que si tú me dices que faltó nada… miedo me da!!!!!!!!!!!!!

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