Forza Felipon


Given Faith

Son las 8 de la tarde. Me subo a mi viejo Ibiza color verde. He pasado toda la tarde, junto a mi mujer, con unos amigos; no son unos amigos cualquiera, son de esos que siempre han estado ahí, de los que, aunque no los veas todas las semanas, siempre están presentes. Ahora, sin embargo, nos vemos con cierta frecuencia. Hace un tiempo algo cambió radicalmente sus vidas: su hijo mayor, de 15 años entonces, sufrió un síncope de muerte súbita que le mantuvo durante tres angustiosos meses en un Hospital de Madrid, debatiéndose entre la vida y la muerte. Como consecuencia de aquello, el niño quedó en estado de coma permanente y, aunque los órganos responden perfectamente, es incapaz de valerse por sí mismo y exige de cuidados las 24 horas del día. Ahora, y ya en casa, son sus padres, mis amigos, los que con una entereza y…

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Algo sobre la amistad, a propósito de la muerte de Belén


Amigos y alegríaHace casi tres años que Belén murió. Hoy en GivenFaith la recordamos gracias al testimonio de su hermano Borja. Mientras estudio el examen de esta tarde me venía a la mente esta reflexión que ahora os comparto.

¿Qué estaría haciendo Belén el día 30, a las 11:15 de la mañana, hace 3 años? No tengo ni idea. Posiblemente, y como yo ahora, estudiar. Estaría en su colegio, rodeada de sus amigas con la alegría y sonrisa que le caracterizaba. Impensable para ella, seguro, la tragedia que se le venía encima apenas 36 horas después. ¿Qué habría hecho si llega a saber el fatal desenlace? Nuevamente, no tengo ni idea, pero me gustaría pensar que nada. Sí, he dicho nada. Y digo nada porque quizá fuera una de esas personas que viven cada minuto como si fuera a ser el último, convencidas de que así algún día acertarán.

Yo creo ser un poco así. Quizá no siempre, porque es un ritmo que a veces agota, o porque ciertos estados de ánimo a veces imponen mandar todo a paseo (por decirlo finamente). Pero por lo general, lo hago. No porque piense en ello e idee complicadas estrategias, sino porque de alguna manera en mis algo más de 30 años así lo he hecho y por tanto así lo llevo interiorizado.

The Holstee ManifestoLife is simple, life is short. Son dos de las frases que hay escritas en un póster de mi habitación y en algún sitio más. Por ello, porque no sabemos el día ni la hora, yo prefiero vivir de esta manera y hacer de la vida algo fácil, disfrutando de cada momento y de la gente, muy en especial de los que más quiero.

Así, no debería extrañar y ojalá y todos lo hicieran el dar un abrazo o el decir un qué grande eres tío sin que aparentemente venga al caso. O una despedida aunque solo sea para ausentarse un par de días. O el estar pendiente de los pequeños detalles, de ayudar en unos encargos, de estar cerca de ellos ya sea en una mesa de estudio, de comedor o en el banco de una iglesia. O una o mil bromas con las que hacer reír y por supuesto reírte. O pararte en un MacDonald’s a echar una de euro. O salirte a un balcón a tomar unas cervezas. O mandar una postal o traer un recuerdo cuando echas de menos al ausente. ¿Cuál es el límite? Yo creo que el límite es que no haya límite, aun a sabiendas que ello implique el peligro de que la gente deje de valorar esas cosas. ¿Cuántas veces has dicho a la gente que quieres… que la quieres? No hay que esperar un buen momento para hacerlo, porque además de que cualquier momento es bueno (aunque sea un poco trágico), quizá no haya otro.

Mi padre me dijo una vez que los amigos se podían contar con los dedos de una mano. Yo creo que no así la gente a la que querer, para lo que igual que con los detalles, tampoco creo que haya límite.

El sentido del dolor tres años después


Given Faith

Borja Langnon y Belen LangnonRecuerdo muy bien cuando me llamaron el día 1 de noviembre del 2012, contándome el grave suceso que tuvo lugar en la madrugada de ese mismo día, en el estadio Madrid Arena, y cómo mi hermana pequeña -que se llamaba Belén- fue una de las cinco chicas que se encontraban en estado crítico en el Hospital. A pesar de los esfuerzos del personal sanitario que se habían prolongado durante muchas horas, ni mi hermana, ni el resto de las chicas, sobrevivió.

Fueron días de mucha angustia y dolor para todos, especialmente para la familia y las personas más cercanas a nuestro entorno. Y tanto en aquel entonces como ahora, resuenan en nuestro interior esas mismas preguntas universales, que siempre han acompañado la historia del hombre, sobre todo cuando el dolor ha aparecido con fuerza en su vida: “¿Por qué ocurrió aquello? ¿No pudo suceder de otra manera? Si Dios es…

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Hoy toca domingo de resaca


Given Faith

chico alcohol soloEl pasado domingo, a las doce del mediodía volvía a casa con el pan bajo el brazo. En sentido contrario y por la misma acera, venía una amiga de veintidós años acompañada de un chico. Teníamos que cruzarnos. Y cuando estábamos a medio metro, la miré a los ojos y lo entendí todo.

  • No os habéis acostado en toda la noche, ¿verdad?, pregunté.

Sonrió, lo reconoció y cruzamos seis palabras más, suficientes para apreciar que además algo de alcohol también le acompañaba. Imagino que al llegar a casa dormiría hasta el lunes.

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Te quiero pero… ¡si no te conozco!


Given Faith

vegetariano carnivoroImagínate por un momento que, de cañas con un amigo o amiga, el tema de conversación llega a parar en algo que no te esperabas: “Soy vegetariano” te dice. Tú, le preguntas: “Entonces, ¿No comes carne?”. “Sí, sí. Soy vegetariano, pero como carne” te afirma.

“¿Cómo?”, “¿Perdón?”, “¿Puedes repetir?” Serían algunas de las preguntas que le haríamos (si no pensásemos que es una broma o que la cerveza le ha afectado demasiado).

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Vamos a hacerlo difícil


frases-de-amistad-para-una-amigaSiempre he presumido de mirar a la vida desde dos perspectivas que se dan la mano: Life is simple y Life is short.

Ultimamente ando algo desconcertado porque gente a mi alrededor, que supuestamente hace las cosas porque me quiere, parecen no ver tan claro como yo esto. Y por ello, me lío.

“Te digo que no para que vayas aprendiendo, porque luego la vida no es fácil y muchos te van a decir que no”. Y yo me pregunto: por qué diantres tenemos que prevenir lo que más adelante pueda ocurrir (sí, la mítica de crearnos problemas en nuestra mente que luego nunca ocurren). ¿Por qué no podemos poner de nuestra parte y hacer fácil la vida… que ya bastante se complica ella sola? ¿Por qué tenemos que “putearnos” voluntariamente? ¿POR QUÉ tenemos ese punto de negatividad? Ya sé que pensáis que soy un iluso…

Me doy cuenta que a la gente le encanta complicar todo con su “y si…”. Y ¿por qué, “y si…”? Si tiene que pasar, pasará. Pero esa misma gente a veces no miden bien y al final, a pesar de todo, tampoco llegan a hacer las cosas como les gustaría. Y ello puede frustrar, o a mi al menos me frustra complicar las cosas para nada. ¿No sería mejor hacer las cosas fáciles a nuestro alrededor? Si yo las hago, y los que me rodean también… la cadena se expandirá y el que se quede fuera, y el que complique todo… allá él. Pero si empezamos a ponernos tiritas antes de hacernos la herida “por si pasa”… pues así nos va. ¡Y venga a complicar el mundo! ¡Y venga a complicarnos la vida!

El otro día hablaba con un amigo sobre la conveniencia de “pregonar” todos los planecillos que surgen hacer. Parece que había que encontrar una regla fija, cuadricular todo… Nos pasamos el día “pendientes” de los demás, poniendo medios para que todos se sientan queridos, para evitar grupitos, para no faltar a la caridad. A veces incluso la gente juzga e interviene aplicando reglas standars sin descender al caso particular.

A mi lo primero me parece estupendo, todos deben sentirse queridos pero, como digo, con el matiz de que cada caso es cada caso. De ahí surge la naturalidad, la naturalidad que debe llevarnos a querer a todos cuantos nos rodean y a estar pendientes de todos… En casa, en la facultad, en un partido o en un bar. Pero fuera de fantásticas teorías, al final siempre hay con el que encajas mejor, con el que tiene gustos más afines, al que le aportas o te aporta más… Y por ello a mi lo que no me convence es el “organizar estrategias raras” para darles a todos café con leche, porque cuando las cosas no salen naturales… chocan. ¿Para qué tanta preocupación con todos si se descuida a los que más se quiere? A veces creo que se falta más a esa caridad cuando ocurre lo de que por haber confianza… descuidas al de al lado para atender al de enfrente.

Hablo por mi, porque últimamente intentando entrar en esta espiral de complicación he olvidado cosas importantes y que valoro tener en cuenta, como puede ser un “simple” cumpleaños. Y también hablo por los demás… porque algunas veces me hacen daño, aunque esa parte no será aquí donde aparezca. Porque no aporta como diría Yiyo, y porque soy el primero que se sabe fallador y poco juzgador de nadie.

Lo que si creo es que cada uno es como es, y que a mi ya me harta un poco tener que intentar amoldarme a patrones clásicos pre-establecidos que encorsetan, agobian, roban paz y complican la vida. Alguno me tiene muy harto con las palabritas mágicas de “amistades particulares”. Que a algunos les hayan metido eso a sangre en la cabeza no quiere decir que los que no tenemos su vocación debamos compartirlo. Mis amigos son mis amigos, y lo son todo lo particulares que a mí me dé la gana que lo sean porque por encima de todo tampoco descuido al resto de personas que me rodean aunque no le de tanto como a los primeros. Eso es lo que saco en claro de todo esto. No hay mucho más que decir.

Si realmente me quieres, demuéstramelo…


Given Faith

¿Por qué dos personas llegan a ser novios? Pues, por ejemplo, porque “se gustan”, sienten algo especial el uno por el otro, o, en casos más dramáticos, porque no podrían sobrevivir si no estuviesen juntos…

Sin embargo, algo muy diferente y que no está tan claro es para qué esas dos personas están saliendo. Hay mucha gente que no sabe para qué sale con su novio/a. Pueden tener muchas razones (es simpático, me gusta…), pero no un objetivo claro.

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